Si la puerta del muelle, la planta o la bodega no abre, se frenan el cargue, el descargue y el ingreso de personal.
Fotoceldas, finales de carrera o paradas de emergencia que no responden aumentan el riesgo de accidentes.
Una falla menor sin atender puede terminar dañando el motor, la tarjeta de control o los herrajes.
Depende del número de ciclos diarios y de las recomendaciones del fabricante. En operaciones de alto tráfico, como bodegas y centros de distribución, conviene una revisión preventiva periódica, por ejemplo trimestral. Después de la visita técnica te indicamos la frecuencia adecuada para tu equipo.
Revisamos motor, transmisión, guías, herrajes, sensores de seguridad y sistema de control, y diagnosticamos la falla. Con ese diagnóstico te presentamos el alcance y el valor del trabajo.
Revisamos el estado del equipo sin importar quién lo instaló y te recomendamos si conviene repararlo o reemplazar componentes.
Tipo de puerta (seccional, corrediza o batiente), medidas aproximadas, marca del motor si la conoces, descripción de la falla y, si es posible, una foto o video.
Cuando el costo de la reparación se acerca al de un motor nuevo, ya no hay repuestos o el motor no está dimensionado para el peso y los ciclos de la puerta. El diagnóstico en sitio permite compararlo con datos concretos.
Estamos ubicados en Cali y desde aquí coordinamos las visitas. Si tu planta está en otro municipio del Valle del Cauca, escríbenos y evaluamos la visita.